VPN gratis, sin letra pequeña
No hay versión de pago. No hay funciones reservadas. No hay prueba que caduque. Lo que instalas es todo lo que existe.
Qué incluye
Acceso a todos los servidores disponibles, sin límite de tiempo y sin pedirte una tarjeta.
Sin cuenta: la app no pide correo, ni teléfono, ni registro. No hay nada que te vincule con el servicio.
Sin anuncios y sin SDK de terceros. Ninguna librería dentro de la app reporta tu actividad a nadie.
Dónde está el truco
En que no lo hay, y por eso conviene explicar cómo se sostiene. Mantener servidores cuesta dinero, y ese dinero sale de donaciones voluntarias. Nada más.
No vendemos datos de navegación. No podríamos aunque quisiéramos: no los guardamos. Tampoco insertamos publicidad ni cobramos por funciones.
Quien no puede donar recibe exactamente el mismo servicio que quien dona. No hay cola preferente ni velocidad reducida para nadie.
Qué esperar de una VPN gratuita
Conviene ser realista. Una red mantenida con donaciones tiene menos servidores que un servicio de pago con miles de clientes, y en horas punta puede notarse.
Si necesitas garantías de servicio, soporte con tiempos de respuesta o cobertura en decenas de países, un servicio de pago es la opción sensata. Lo decimos aunque nos reste usuarios: preferimos que elijas bien.