VPN para equipos pequeños sin departamento de sistemas
El punto de partida
Un equipo de tres, cinco o quince personas no suele tener a nadie dedicado a sistemas. Las decisiones de seguridad las toma quien tiene un rato libre, y por eso conviene que sean pocas y bien elegidas.
Una VPN entra en esa lista corta, pero no es lo primero. Conviene saber qué lugar ocupa.
Dónde encaja una VPN
Personal en movilidad. Comerciales, técnicos de campo o cualquiera que trabaje desde hoteles y aeropuertos. Ahí el beneficio es inmediato.
Trabajo desde casa. Redes domésticas compartidas con más dispositivos y con routers que nadie actualiza desde hace años.
Acceso desde el extranjero. Si alguien viaja a un país donde ciertos servicios están restringidos, puede seguir trabajando.
Qué importa más que una VPN
Lo decimos aunque vendamos —regalemos, más bien— una VPN: hay medidas con mejor relación entre esfuerzo y protección.
Verificación en dos pasos en todas las cuentas. Es lo que más ataques detiene, con diferencia. Correo, banca, herramientas de gestión: todo.
Un gestor de contraseñas. Elimina la reutilización de contraseñas, que es la causa de la mayoría de accesos indebidos.
Copias de seguridad que alguien haya probado a restaurar. Una copia que nunca se ha restaurado no es una copia, es una suposición.
Actualizaciones automáticas. En equipos y en teléfonos.
Si esas cuatro están resueltas, añadir una VPN suma. Si no lo están, empieza por ahí.
Una advertencia sobre las VPN gratuitas
Si una VPN gratuita no explica cómo se financia, la pregunta es obligatoria: mantener servidores cuesta dinero, y ese dinero sale de algún sitio. En algunos casos ha salido de vender datos de navegación o de insertar publicidad.
Antes de instalar una en los equipos de tu empresa, busca esa explicación. Si no está, desconfía. La nuestra está en VPN gratis y en qué registramos.